Mi experiencia presentando el examen COLBACH

  • Mayo 29, 2020

Presentar un examen es algo que a muchos nos hace sudar y nuestros nervios se alteran, sobretodo porque no sabemos lo que va a pasar. Por esto, aquí te traemos el relato de la experiencia de una persona que acaba de presentar el examen COLBACH, esperamos que así te sientas un poco más tranquilo sabiendo un poco de lo que vivirás ese día.


El día de mi examen era domingo, lo recuerdo bien porque levantarme temprano ese día fue bastante difícil. El examen empezaba a las 9:00 am pero debíamos llegar al menos media hora antes, un maestro nos sugirió estar con más tiempo de anticipación, así que planeamos estar una hora antes en la puerta de la sede. Antes de salir de mi casa desayune bien pero ligero, para no sobrecargar mi estómago y tener energía ya que son muchas horas las que debemos pasar resolviendo el examen. 

Cuando llegó la hora de irnos, preparé mis cosas, todos los documentos  y materiales que me podían pedir e iba a utilizar: el comprobante de registro, mi identificación oficial, lapiz, sacapuntas, goma y calculadora básica. Días antes habíamos ido a la sede para conocer el camino, las rutas que podíamos usar y el tiempo que tardamos en llegar. Como sabíamos que el día del examen iba a haber mucho tráfico, a pesar de ser domingo, salimos con mucho tiempo de sobra, de todos modos si llegabamos mucho antes a la sede, tendría tiempo de relajarme y estar concentrado.   

Llegamos a la sede poco más de una hora antes y ya había personas haciendo fila en la entrada, no eran muchas, al rededor de unas 15 o 20, lo cual me sorprendió bastante al imaginar la hora a la que debió llegar la primera en la fila. 

A las 8:30 en punto abrieron la puerta y fuimos entrando mientras nos solicitaban a cada uno nuestra hoja comprobante y nuestra identificación oficial. Dentro de la escuela había personas encargadas y letreros indicando el salón a donde debíamos dirigirnos de acuerdo al grupo que nos asignaron. Yo no podía encontrar mi grupo y me acerqué a una de las personas de apoyo, me indicó con mucha amabilidad el edificio (recuerda que se lleva a cabo en los planteles del colegio de bachilleres) y el piso al que me tenía que dirigir.  

Encontré mi salón con el número de mi grupo, y entrando los aplicadores pidieron entregar nuestro comprobante de registro e identificación oficial, nos buscaron a cada uno en una lista, firmamos de entrada al examen, nos dieron un cuadernillo y hojas de respuestas, pusimos nuestras cosas al frente del salón únicamente sacando lo que usaríamos en el examen, nos asignaron un lugar y nos pidieron guardar silencio y no abrir el cuadernillo hasta que nos indicaran. 

A las 8:55 am nos empezaron a dar instrucciones, los horarios que tendríamos para contestar todo el examen y los recesos. También nos indicaron que si queríamos salir al baño teníamos que solicitar un pase, de lo contrario, quienes cuidan el pasillo nos iban a regresar al salón. 

Tuvimos dos descansos, más o menos de media hora. En cada uno te permiten comer, incluso hay puestos de comida para comprar si es que no llevas algo que almorzar, sin embargo, en ningún momento te dejan sacar y usar el celular, si lo haces, los vigilantes te piden guardarlo. 

Cuando regresamos al examen nos dimos cuenta que habían puesto un sello en nuestros cuadernillos, por lo que no podíamos regresar a ver las preguntas de las materias que se contestaron antes, afortunadamente yo había logrado terminar todo. Te sugiero que no te entretengas demasiado en una pregunta, intenta contestarla y si no conoces la respuesta la dejes para después, pero que no se te olvide responderla antes de salir al descanso. 

Al terminar el examen, se entrega el cuadernillo y la hoja de respuestas, te hacen firmar de salida, te entregan tu identificación y un pase de salida que debes entregar en la puerta, sin ese pase no podrás salir de la escuela. 

Esa fue mi experiencia cuando presenté el examen de COLBACH, espero les sirva para que sepan un poquito de lo que van a vivir ese día y no los traicionen los nervios ante lo desconocido.